Se pretende en este blog hacer mofa y befa de aquellos tópicos y creencias que la gente dice muy en serio, pero que pensados un poco nos hacen exclamar ¡No, por Dios!

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¡No, por Dios!

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Creacionismo.

De la vida por azar

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¿Conocen ustedes el sorteo de Navidad de la lotería nacional de España? Es un espectáculo fantástico, del que el día 22 de diciembre de cada año está pendiente todo el país. Los premios no son muy grandes, pero es el que más ilusión hace, y cada año los informativos de todas las cadenas abren con la noticia de los ganadores. La suerte se reparte, y mucho, hasta el punto de que los billetes de lotería (décimos) se dividen en participaciones y se comparten con familiares y amigos. El sorteo consiste en ir emparejando todos los números que se juegan, que se encuentran en unas bolas en un bombo grande, con todos los premios que se reparten, que se encuentran en unas bolas en un bombo más pequeño.

Todos los años salen premiados unos determinados números y les toca a unas personas concretas. ¿Saben ustedes qué probabilidad hay de que en un sorteo salgan premiados unos determinados números y les toque a unas personas concretas? Prácticamente nula. Y menos que la suerte se repitiera, y aunque sólo fuera el que en dos sorteos diferentes salgan los mismos números. Y sin embargo este año han salido estos números y les ha tocado a estas personas, y podrían salir los mismos números si hiciésemos un número suficiente de sorteos, y con la particularidad de que no podríamos precisar qué sorteo sería el de la repetición.

¿Y a qué viene todo esto? Pues a que desmota el argumento de la poca probabilidad de que la vida surgiera por azar. Sí, la probabilidad es poca, pero el número de «sorteos» en todo el universo es inmenso, y a nosotros «nos ha tocado la lotería»; y es posible que en otros puntos del universo también haya tocado (no lo sabemos).

Ustedes no deben pensar en ¿qué probabilidad hay de que el carbono, el hidrógeno, el oxígeno y otros átomos se combinen para dar vida? Lo que deben sopesar es ¿qué probabilidad hay de que cada átomo de carbono, hidrógeno, oxígeno, etc., se combinen para dar vida? Entonces caerán en la cuenta de que el número de «sorteos» es enormemente alto, y de que es relativamente fácil que al menos en un punto del universo haya «tocado la lotería», de que haya surgido la vida por azar. Y encima, el ejemplo de la lotería nos muestra que no es necesario un número de sorteos muy alto para que le toque a alguien. ¿Porqué no a mí? Por eso juego.

Lunes, 24 de Noviembre de 2008 16:57 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

Teoría del Universo P1: El origen de la vida

Cada día estamos más convencidos de que el origen de la vida se encuentra en los efectos gravitatorios del Universo P1 (paralelo 1). El Universo P1 se encuentra «sobre» el nuestro en una quinta dimensión (desarrollada), y los efectos gravitatorios de la materia que se encuentra en él tienen consecuencias sobre el nuestro. Es lo que conocemos como vida.

 

Aunque no podemos acceder a ese universo, por estar en una dimensión superior, podemos saber cosas de él gracias a los efectos que su materia tiene.

 

  1. Los compuestos orgánicos simples que forman la vida en nuestro universo se corresponden con los compuestos químicos simples del Universo P1.
  2. Los compuestos orgánicos complejos se corresponden con moléculas complejas del Universo P1.
  3. Las especies se corresponden con agregaciones a modo de «rocas» del Universo P1.
  4. Cada individuo de nuestro universo se corresponde con un fragmento de esas «rocas» del Universo P1.
  5. Los elementos orgánicos más comunes en nuestro universo se corresponden con los elementos físicos más comunes en el Universo P1.
  6. No es posible que exista vida en el Universo P1, puesto que tal agregación provocaría en nuestro universo estructuras tan supercomplejas que serían físicamente imposibles.

 

La existencia del Universo P1 explica los fenómenos paranormales. Los fenómenos paranormales sólo tienen lugar en seres vivos. En realidad todo ser vivo advierte de fenómenos paranormales, aunque sólo el ser humano tiene capacidad de comunicarlos. Los fenómenos paranormales no son otra cosas que agregaciones y desagregaciones repentinas de elementos físico/químicos del Universo P1.

 

Como se puede ver, la teoría del Universo P1 no sólo es coherente con los hechos observados, si no que da explicación a los hechos paranormales, que hasta ahora estaban fuera de la ciencia.

 

Así pues, en la actualidad tenemos tres modelos sobre el origen de la vida: la evolución, la creación/diseño inteligente y la teoría del Universo P1. Nunca más se podrá decir: tenemos dos modelos la evolución y la creación/diseño inteligente, y si la evolución no es válida la creación/diseño inteligente sí ha de serlo. Desde ahora, si la evolución no es válida podrán ser verdaderas o la creación/diseño inteligente o la teoría del Universo P1, y habrá que dar pruebas positivas que apoyen cada una de ellas.

 

 

Sábado, 23 de Agosto de 2008 22:25 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo Hay 2 comentarios.

El argumento del relojero: refutación simplificada

En los últimos tiempos se ha escrito mucho tratando de refutar el argumento del relojero propuesto por William Paley para demostrar la existencia de Dios, desde «El relojero ciego» de Richard Dawkins hasta el clásico «El origen de las Especies» del propio Charles Darwin, pero tales argumentos, por sesudos, no nos adecuados para una discusión viva, ya sea de palabra o en un foro. Aquí escribiré una refutación simple, pero fundamentada, que sí se pueda usar, y que en el fondo está en la base de estos grandes libros. La idea es antigua, anterior al propio Darwin, pero ha sido resucitada por los defensores del «diseño inteligente» como argumento fuerte; travestido en complejidad irreductible.

 

El argumento del relojero viene a decir lo siguiente: Supongamos que no sabemos qué es un reloj, y que encontramos uno tirado en el suelo, en la naturaleza. ¿Acaso no nos preguntaríamos, quién diseñó ese objeto, quién lo construyó, con qué propósito se hizo? El reloj es una máquina tan compleja que no es posible que exista por azar. Al igual que el reloj, los organismos vivos son tan complejos y funcionan tan como máquinas que no es posible admitir que existan si no fueron creados por un diseñador. Así, Paley encuentra en la naturaleza características que sólo son posibles si han sido creadas por Dios.

 

El problema del argumento del relojero es dejarnos fascinar por el ejemplo. Yo, desde luego, si me encontrase un reloj en la naturaleza sí que me haría esas preguntas, y si me encontrase un ordenador, o un libro. Todos ellos son objetos complejos y fascinantes, y podemos suponer que no hay en la naturaleza objetos tan complejos como ellos; aunque podríamos discutir sobre la complejidad de la estructura de la Tierra, o el sistema solar, o las estrellas o las galaxias, etc.

 

Ahora supongamos que en lugar de un reloj lo que encontramos es un martillo. Este objeto es bastante simple y se me ocurren un montón de cosas estrictamente naturales y no biológicas más complejas que él. ¿Acaso no nos haríamos las mismas preguntas? Yo desde luego sí. Es más, los arqueólogos se dedican a eso. Los arqueólogos que estudian el Paleolítico se hacen esas preguntas cuando encuentran lascas de piedra que resultan ser puntas de flecha, hachas o cuchillos; y en las más antiguas es muy difícil diferenciar las lascas naturales de las que fueron hechas por los seres humanos.

 

Así pues, la pregunta de quién diseñó esto no se desata por encontrar un objeto complejo, si no por encontrar un objeto que no pertenece a la naturaleza. Si considerásemos que pertenece a la naturaleza no nos haríamos esa pregunta. Al final la tesis de Darwin es esa: que los seres vivos son tan parte de la naturaleza como las piedras, y que están aquí por procesos azarosos, aunque sean más complejos.

Como se puede ver se trata de una falacia de definición, o de palabras equívocas:

Un reloj (las cosas complejas) a

Tienen un diseñador b

La vida es una cosa compleja como un reloj c = a

Si a entonces b

y c es igual a a

luego c entonces b

 

El problema es que c no es igual a a, la vida, por compleja que sea no es como un reloj; y dar el paso a que el diseñador es Dios es una falacia de falso dilema, ya que se nos hace asumir que la única opción para un diseñador de la vida es Dios.

Dejémonos de ejemplos y tratemos de abstraer un poco más. ¿Si me encuentro algo, acaso no me preguntaré de dónde viene? Está aquí por alguna causa, y toda causa tiene su efecto, y si está aquí es porque proviene de algo, no puede provenir de la nada, ¿nos podemos remontar indefinidamente en las causas y los «provenires»? ¡Un momento! ¿De qué me suena todo esto? ¡Ah, sí! Son la segunda y tercera vías de santo Tomás para conocer la Dios. Él lo explica mejor, pero las refutaciones de las vías de santo Tomás son conocidas. Al final da un salto mortal: «como no puedo remontarme más, el origen es Dios», que como todos sabemos es Diego Armando Maradona.

 

Martes, 19 de Agosto de 2008 21:16 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

La falacia lógica del «diseño inteligente»

A poco que analicemos los argumentos de los defensores del diseño inteligente nos daremos cuenta de que siempre tienen la misma estructura lógica:

 

La evolución a

requiere de pruebas b (las pruebas a las que se refieren varían)

puedo demostrar que esas pruebas son falsas No-b

luego existe un diseñador inteligente c

 

Si a entonces b

como No-b

luego c

 

Para llegar a esta conclusión se nos pide que asumamos una falacia de falso dilema: las dos únicas alternativas son a ó c (la evolución o el diseño inteligente).

 

La forma correcta de argumentar sería

Si a entonces b

como No-b

luego No-a

 

Algunos argumentos están un poco mejor elaborados, pero no dejan de apelar a la falacia del falso dilema:

Si a entonces b

como No-b

luego No-a

Si No-a entonces c

 

Es posible ver que los defensores del diseño inteligente sólo nos piden que asumamos la falacia del falso dilema una vez que han establecido No-b. En este sentido los defensores del creacionismo son más sinceros, ya que plantean desde un principio que sólo hay dos alternativas: a ó f (o la evolución o un creador f). Sigue siendo una falacia de falso dilema pero por lo menos no te encuentras la sorpresa al final.

 

Los defensores del diseño inteligente dejan el razonamiento en la afirmación de c, pero es evidente que se hace necesario el siguiente razonamiento:

 

El diseñador inteligente c

sólo piensa el diseño d

para que aparezca en el mundo real e

se necesita un creador f

 

Si c entonces d

Si d entonces e

Si e entonces f

Luego c entonces f

 

Con lo que se llega a la conclusión de que el diseñador es el creador. Esto sigue siendo una falacia, porque el diseñador no tiene por qué ser el creador; pero los defensores del diseño inteligente evitan esta controversia.

 

Y un detalle final, toda su argumentación se sostiene sobre No-b, es decir en la negación de las pruebas de la evolución. La evolución es la única parte que pone sobre la mesa pruebas materiales positivas, los defensores del diseño inteligente no ponen ni una. Todas sus pruebas son «negativas», es decir, tratan de demostrar que las pruebas de la evolución no son tales. Uno se puede poner boca arriba, boca abajo, de espaldas o de frente, pero no encontrará ni una sola prueba material positiva que sostenga la existencia de un diseñador inteligente.

 

Todo esto, por supuesto, asumiendo que las pruebas negativas de los defensores del diseño inteligente son verdad, que esa es otra discusión. En realidad ninguna de ellas es verdad, por lo que no pueden demostrar No-b. Si la estructura lógica de su razonamiento ya se había caído por causas internas el no poder demostrar No-b lo convierte todo en un sinsentido.

 

 

Domingo, 17 de Agosto de 2008 22:09 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

La fe por encima de todo

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Me he dedicado en los últimos tiempos a discutir con creacionistas en sus foros. Protestantes todos ellos, claro, los católicos no tienen ese problema, les basta con creer que Dios es «el principio creador», el que «encendió la mecha del Big Ban», y el que dio el alma al hombre, y para el resto admiten la evidencia científica. Esto, para los católicos no es un gran esfuerzo de creencia, tengan en cuenta que para ellos es muy común el concepto de parábola: «Jesús enseñaba su doctrina a través de parábolas». En la parábola la anécdota no tiene porqué ser literalmente verdad, ya que lo importante es el mensaje de la historia. Pero los protestantes llevan su fundamentalismo religioso mucho más allá y creen en la literalidad de la Biblia.

 

En mis discusiones me he dado cuenta de que los cristianos protestantes más integristas (los más peligrosos) no sólo son creacionistas, si no que ¡son fijistas! No sólo niegan la evolución, ¡niegan que exista la posibilidad de mutaciones en las especies! Cuando hay gente que se gana la vida gracias a esas mutaciones que crean nuevas variedades y razas.

 

Pero todo se explica si se tienen en cuenta algunas frases de Martín Lutero:

  •  «La razón es la mayor enemiga de la fe. Quienquiera que desee ser cristiano debe arrancarle los ojos a su razón».
  •  «La fe debe sofocar toda razón, sentido común y entendimiento».

Como está muy claro que los luteranos tienen muy asumidas estas frases lo cierto es que no merece la pena el esfuerzo de discutir con ellos, ya que antepondrán, siempre, su fe a la evidencia.

 

No importa que se les demuestre con hechos que la evolución existe, siempre lo negarán, y te dirán que los cambios y las mutaciones son imposibles, aun cuando cualquier agricultor y ganadero puede constatar lo contrario, y nadie (aun en tiempos de Darwin) lo discute. Así explicaba en 1590 José de Acosta la presencia de especies en América.

 

El problema nunca fue ese (el primer capítulo de «El origen de las especies» trata de eso), la cuestión era si existía un mecanismo natural que hiciera lo mismo que el hombre conseguía con sus especies domésticas de plantas y animales; si existía un mecanismo de selección natural lo mismo que existe un mecanismo de selección artificial. Y es evidente que sí existe, y es tan eficaz que hace evolucionar las especies.

 

Tampoco importa que las especies evolucionen ante sus propios ojos, como lo hacen los virus y las bacterias. La mayoría de estas nuevas especies no las conocemos, pero sí que sabemos de las que afectan a la salud humana. Ante sus narices han evolucionado los virus de la gripe o el SIDA.

 

Pero siempre y ante todo negarán la evidencia material, porque para ellos hay algo más importante que la Verdad: LA MENTIRA.

Jueves, 07 de Agosto de 2008 17:01 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

Adán y Eva

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Martes, 05 de Agosto de 2008 20:53 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

Ciencia y fe

Frecuentemente se plantea la disyuntiva entre Ciencia y fe. En primer lugar hay que tener en cuenta lo que es la ciencia. No existe la Ciencia, como un saber único, si no las ciencias, múltiples disciplinas que cada una se interesan por una campo de estudio, Física, Biología, Matemáticas, Geometría, Lingüística, Lógica, Geografía, etc. Sólo haciendo generalizaciones muy vagas podemos hablar de «la Ciencia».

 

En segundo lugar debemos pensar en porqué una disciplina se constituyen en ciencia. Aquí yo estoy con Gustavo Bueno y su teoría del cierre categorial. La verdad es que es muy complejo explicar qué es el cierre categorial (seguramente yo aún no lo he entendido del todo) pero básicamente consiste en lo siguiente (y perdónenme la extrema simplificación). El cierre categoríal se da cuando una ciencia se enfrenta a un problema relativo a su campo, utiliza para resolverlo los métodos de su disciplina, y como consecuencia el resultado pertenece a esa disciplina. Por ejemplo; si estamos ante un problema de Matemáticas, usamos los instrumentos de las Matemáticas para resolverlo y el resultado son Matemáticas, y nunca serán Física, Biología ni Lingüística. De la misma manera, si nos enfrentamos a un problema de Biología, usaremos los instrumentos de la Biología para resolverlo y el resultado será Biología, y nunca Matemáticas, Historia ni Teología.

 

Dios es un campo de la Teología, y sólo se podrá abordar desde la Teología, y jamás desde otras ciencias, porque los resultados de las otras ciencias pertenecen a sus respectivas disciplinas y nunca a la Teología. ¡No es posible confirmar la fe desde ninguna disciplina científica! Sencillamente no es su campo de estudio.

Para la teorìa del cierra categorial véase:

Teoría del cierre categorial

http://www.filosofia.org/filomat/df206.htm

http://www.helicon.es/pen/7848447.htm

 

Lunes, 04 de Agosto de 2008 23:15 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

Vagancia irreductible

Uno de los argumentos, que los creacionistas y defensores del diseño inteligente creen más de peso es el de la complejidad irreductible. El argumento es más o menos el siguiente: Si yo encuentro un mecanismo biológico que no sea posible explicar por evolución entonces todos los mecanismos evolutivos son falsos.

El argumento fue desarrollado por el bioquímico Michael Behe, y encontró que el flagelo bacteriano (el que usan determinadas bacterias para moverse) es una «máquina» demasiado compleja y los argumentos evolutivos no podían explicarlo. Entonces dio el salto mortal: si esto no lo puedo explicar por mecanismos evolutivos es que lo diseñó alguien. ¡Eh aquí el ejemplo más acabado de vagancia!

Cualquier científico serio hubiera dicho: esto no lo puedo explicar, así que me voy a poner a trabajar (a investigar) para descubrirlo. Pero no, al señor Behe se le ocurre un camino más fácil: como no puedo explicar esto es verdad lo que me han contado desde niño: un diseñador inteligente, Dios, un extraterrestre, un espagueti volador, ¿qué más da? Porque encima suelta lo del diseñador inteligente dando cabida a cualquier cosmogonía de creación, antigua o futura. Tiene el mismo valor la Biblia que la Teogonía de Hesíodo.

Es muy posible que en el momento en que el señor Behe dijo que el flagelo bacteriano no se podía explicar fuera verdad, y el estado de la investigación en aquel momento no lo permitía. Afortunadamente otros científicos sí se pusieron a trabajar, y lo del flagelo, como lo de otras supuestas complejidades irreductibles, se han llegado a explicar científicamente.

Con argumentos de este tipo estaríamos pensando que los truenos son los ángeles jugando a los bolos, o pedos de Dios; ya puestos..., cualquier chorrada es posible.

Domingo, 03 de Agosto de 2008 19:57 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.

Integrismo religioso: creacionismo

Es muy común que cuando hablamos de integrismo religioso pensemos siempre en «los otros», y eso quiere decir, en la actualidad, en el integrismo islámico, pero en nuestro mundo cristiano pululan integristas no menos peligrosos. ¿Recuerdan lo de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio?

 

Curiosamente no es el integrismo católico el más grave. Integrismo católico lo hay, pero promueven la obediencia ciega a la Iglesia, y la Iglesia católica es bastante transigente (con el inmenso agujero de la moral sexual, claro); los realmente peligrosos son la sectas protestantes de iglesias evangélicas que ponen toda su fe en la creencia literal de la Biblia y llegan a negar, por obra y gracia de Dios, los avances materiales de la ciencia.

 

Pululan por ahí creacionistas que afirman muy en serio que el «creacionismo» tiene el mismo valor científico que el evolucionismo, sin percatarse siquiera que el evolucionismo es una teoría con todo el rigor del método científico, y con todo el peso de la palabra «teoría» en ciencia, mientras que el creacionismo no es más que una cuestión de fe.

 

El argumento fuerte de los creacionistas es que la Biblia es palabra de Dios, que cuando la Biblia dice que habla Dios son palabras literales de Dios, y que Dios omnipotente no puede mentir; por lo tanto cuando la Biblia dice en el Génesis: Y dijo Dios: «Hágase firmamento en medio de las aguas, y esté dividiendo por entre aguas y aguas», etc., esto tiene que ser literalmente cierto, a pesar de la evidencia científica.

 

Por supuesto a nadie con dos dedos de frente se le escapa que este argumento pone por delante de la evidencia material la fe; y como decía San Agustín: la fe es creer en lo que no se ve; es decir creer algo porque sí, por que lo dice no sé quién.

 

Todo esto no tendría ninguna importancia si no fuera porque hay mucha gente, especialmente en los Estados Unidos, que lo dice en serio, y promueve su visión para que sea tomada en serio por quienes tenemos superado hace mucho tiempo la polémica. Pretenden, que su punto de vista integrista esté considerado en pie de igualdad con una teoría científica perfectamente estructurada.

 

Y ese es un despropósito que sí que no.

Miércoles, 31 de Octubre de 2007 14:45 Autor: Pastranec. Enlace. Tema: Creacionismo No hay comentarios. Comentar.


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